Mostrando entradas con la etiqueta embotellado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta embotellado. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de noviembre de 2013

Artesanal versus Industrial

Las cervezas elaboradas usando métodos artesanales (eso no quiere decir que no intervengan procesos mecánicos) poseen características que las diferencian de las comerciales o industriales.

Estas últimas suelen tener un mismo sabor, un mismo color y hasta los mismos grados de alcohol. Son cervezas diseñadas para un perfil de consumidor amplio, por lo que se busca un producto estándar que pueda satisfacer todos los gustos. Lo único que las diferencia entre ellas es el precio.

Sin embargo, las cervezas realizadas siguiendo procesos artesanales ofrecen muchas más variedades en color, olor y sabor. Sus niveles de alcohol pueden ir de los 3 grados hasta los 10, por ejemplo. El gas que contienen se ha generado en la propia botella gracias a un proceso secundario de fermentación, similar a como se produce con el cava o el champagne. Cuando son decantadas, producen una espuma que persiste en el vaso hasta el último trago. En las industriales, dicho gas se consigue inyectando en la bebida agua carbonatada.

Pero el principal inconveniente de las artesanas es su precio. Al no poder realizar grandes tiradas, la rentabilidad de cada botella es menor, siendo sus precios en algunos casos un poco prohibitivos.

De todos modos, tanto artesanales como industriales, la cerveza es una gran bebida para tomar en compañía.

Aquí os dejo un vídeo en el que realizo una pequeña comparación entre una cerveza industrial y una artesanal que produje a principios de verano a partir de extracto de malta.


miércoles, 16 de octubre de 2013

Cuando la bella durmiente duerme...

Pues así están mis botellas. Dormiditas a una temperatura agradable (entre 20 y 24 grados) en una habitación oscura hasta el día en que un apuesto (o apuesta) príncipe (o princesa) decida abrirlas. Eso sí, en vez de estar plácidamente dormidas tumbadas sobre un lecho de hojas, están en una caja y de pie.

ZZZZZZZZ

¿Por qué esta postura tan incómoda? Es que nuestras rubias bellas durmientes están pasando un proceso de maduración. En esta fase (que puede durar entre dos semanas y varios meses, dependiendo de las ganas que tengamos de bebérnoslas) se producen varias actividades:

-La primera es la generación del gas o carbonatación. Aunque en el proceso de fermentación en el fermentador ya se creó algo de gas, con el añadido del azúcar antes del embotellado se favorece la gasificación de la bebida. Y es que la cerveza sigue fermentando pero a un menor ritmo.

-La segunda es que restos de levaduras y de la misma malta que han escapado a los filtrados posteriores, se depositan en el fondo. Si has probado cervezas de producción artesanal, habrás podido observar que muchas tienen como una suciedad en el fondo. No significa que estén en malas condiciones, sino que eso es parte de la bebida. Si la vuelcas en el vaso, lo único que ocurrirá es que aumentará el amargor de su sabor.

La mancha blanca del fondo es el sedimento.


Tengo que añadir que las cervezas industriales no realizan este proceso. Lo que hacen es añadirle gas a la cerveza. La segunda fermentación que se está generando ahora en mis botellas sería detenido en una fábrica ya que, después de embotellar, estas son sometidas a altas temperaturas, aniquilando los restos de células fermentadoras. Este proceso de pasteurización afecta negativamente al sabor de la bebida (haciéndole perder matices) pero ayuda a su conservación  ya que estabilizan el proceso de fermentación.

Las cervezas realizadas con técnicas tradicionales evolucionan a lo largo del tiempo, mejorando su sab0r al igual que el vino. Pasado un tiempo (un año aproximadamente) comienza su declive, perdiendo su cualidades originales.

Este viernes probaré a una de mis amadas. ¡Espero que tenga un buen despertar!